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go to site El poder corrupto de Roy Cohn en Nueva York a finales del siglo pasado y las vicisitudes de la comunidad homosexual con el descubrimiento del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida) articulan la trama de Ángeles en América: primera parte. El milenio se aproxima, de Tony Kushner.

buy viagra from canada online La temporada de esa obra, en el teatro Juan Ruiz de Alarcón del Centro Cultural Universitario, concluirá el 30 de junio.

El montaje, subtitulado El milenio se aproxima, dirigido por Martín Acosta, explora las relaciones de poder de la era reaganiana a través de los papeles principales de Harper, Roy, Louis, Prior y Joe, mediante un complejo entretejido de historia y actualidad en Estados Unidos.

David Olguín, traductor del texto, resume la obra como una mezcla explosiva de política brechtiana y moralismo a la Melville, disparates y furia satírica, ingenio y misticismo, terror y poesía. Roy Cohn es el hilo conductor que une las apasionantes vidas que explora Kushner.

La puesta en escena se inicia con el personaje Roy Cohn, brazo derecho del senador Joseph McCarthy durante la cacería de brujas estadunidense, quien exhibe su influencia política desde la soberbia y los insultos. Ofrece a Joe darle un puesto importante en Washington. Sin embargo, su esposa, Harper, no está de acuerdo con la mudanza.

Ella es presa de alucinaciones, adicción a las drogas y la falta de relaciones sexuales con su cóyuge. El escenario es una expresión del laberinto en su mente con la aparición de puertas en las paredes, ventanas o escaleras que conducen a lugares inesperados.

En sus desvaríos se encuentra con el Prior enfermo de sida. Tu marido es gay, le dice. En mi Iglesia no creemos en los homosexuales, provoca Harper. En la mía no creemos en los mormones, revira Prior.

Las parejas Louis-Prior y Harper-Joe se fragmentan ante el sida o la homosexualidad no aceptada de Joe. Los problemas provocados por la enfermedad separan a los primeros. Los delirios crecientes de Harper y su insatisfacción sexual la postran en una soledad sólo acompañada por alucinaciones. En una de esas ficciones ve a un Joe esquimal o un viajero, quien le pide: Respeta la delicada ecología tus delirios. Aun la imaginación tiene sus leyes.

Esta primera parte de la obraa, que le valió al escritor Tony Kushner el Pulitzer en 1992, explora también el enamoramiento de Louis y Joe.

Roy Cohn pone un contrapunto radical cuando su médico le comunica que tiene sida, la enfermedad de homosexuales y drogadictos. Él expresa un largo discurso sobre su visión del poder: Los homosexuales son hombres con cero poder. Yo soy un heterosexual a quien le gusta coger con tipos. Y se ufana de que gracias a él, la acusada de espionaje Ethel Rosenberg fue ejecutada, incluso violando las leyes de Estados Unidos.

El elenco está formado por Laura Almela, Tanya Gómez Andrade, Diana Sedano, Fernando Álvarez Rebeil, Fabián Corres, Mario Eduardo de León, Diego Jáuregui y Nacho Tahhan.

Ángeles en América: primera parte… tendrá funciones de jueves a domingo a las 18 horas en el teatro Juan Ruiz de Alarcón (Insurgentes Sur 3000).

Vía La Jornada

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