Además de dar cuenta del trabajo y las aportaciones del notable arquitecto, se rinde homenaje a uno de los grandes constructores del México posrevolucionario.

go site Nos legó una utopía materializada en su arquitectura, la cual buscó extender los servicios de educación, salud y vivienda en una nación que él soñó más igualitaria, se destacó durante la inauguración a la que asistieron Xavier Guzmán, subdirector general de Patrimonio Artístico Inmueble, y Dolores Martínez, directora de Arquitectura y Conservación del Patrimonio Artístico Inmueble, funcionarios del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).

Formada por 20 maquetas, 50 fotografías, 25 planos originales y poco más de 30 en versión facsimilar, la muestra es resultado del trabajo conjunto de las universidades Nacional Autónoma de México (UNAM) y Autónoma Metropolitana (UAM), así como del INBA.

De su investigación, curaduría y museografía se encargaron profesores y estudiantes del Taller Carlos Leduc de la Facultad de Arquitectura de la máxima casa de estudios, los cuales trabajaron dos años en el montaje.

Vinculación entre las disciplinas artísticas y la cuestión social

Durante un recorrido antes de la apertura, Mauricio Durand, coordinador del taller, aclaró que la finalidad de esa exhibición va más allá de mostrar la obra arquitectónica de Carlos Leduc al profundizar en la investigación, el pensamiento y la filosofía que él expresaba en sus proyectos.

“La idea es ver cómo en un contexto hay un proyecto de nación en México, sobre todo en lo concerniente a la educación socialista y un plan sexenal.

En la época posterior de la Revolución (cuando comienza el trabajo del maestro Leduc), había una vinculación de todos los que son profesionales a escala nacional con un proyecto, y eso nos parece muy interesante mostrarlo, cómo si es posible que haya una vinculación entre las disciplinas y la cuestión social, explicó.

Se busca rescatar y recuperar a este maestro, hacer una relectura de su pensamiento y su trabajo, que ahora son muy importantes. Carlos Leduc Montaño está muy vigente, pero es desconocido. Lo que tratamos, entonces, es de retomarlo y revalorarlo.

Aspectos de la exposición Carlos Leduc Montaño: la otra modernidad, que reúne maquetas, fotografías y planos originales del arquitecto, montada en colaboración de la UNAM, UAM e INBAFoto Roberto García Ortiz

Mauricio Durand comentó que Carlos Leduc es ubicado sobre todo como constructor de escuelas, hospitales y viviendas populares, obras que en gran medida han ido desapareciendo.

Sin embargo, aclaró que en realidad se trata de un creador de muchas escalas, capaz de diseñar desde mobiliario para planteles de educación básica, rubro en el que fue pionero, hasta una ciudad ejidal.

También, destacó Durand, el arquitecto fue precursor en incorporar los estudios de los vientos y la precipitación pluvial, además de las gráficas solares para que sus construcciones estuvieran acordes con el lugar donde las erigía y con su finalidad.

Carlos Leduc fue un personaje singular. Siempre buscó la cuestión rural, la más marginal de las zonas.

De acuerdo con Mauricio Durand, a Carlos Leduc se debe la introducción del aula-casa rural, que convertía la escuela rural en el corazón del poblado, asentando al profesor en el plantel y construyendo ahí un teatro público que servía además de lugar para desarrollar asambleas, juegos o fiestas.

Del rubro habitacional, dijo el docente que durante la época cardenista el arquitecto homenajeado construyó casas para cooperativas de jornaleros de las haciendas cafetaleras de Chiapas, edificaciones que se distinguieron por estar acordes con el terreno, el clima y las costumbres populares de la región.

La muestra Carlos Leduc Montaño: la otra modernidad se divide en cinco apartados temáticos cronológicos. El primero consta de una línea del tiempo en el que se sitúa el contexto histórico, social, político, económico y cultural en el que nació el arquitecto (en 1909) y fue desarrollando su trabajo.

El segundo revisa su periodo formativo y sus primeros proyectos; el tercero marca el momento en el que surge su inquietud por el aspecto rural; el cuarto da cuenta de los procesos que lo llevaron a explorar modelos racionalistas en distintas escalas; y el último es un recuento de su obra, en el que se precisa el destino que ha tenido.

(El Museo Nacional de Arquitectura, del INBA, se ubica en avenida Juárez, esquina Eje Central Lázaro Cárdenas, Centro Histórico.)

Vía La Jornada

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