El archivo de negativos y documentos del fotógrafo mexicano Manuel Álvarez Bravo (1902-2002) recibió hace unos días el certificado de inscripción –en su nivel más alto– en el Registro Internacional Memoria del Mundo, de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

En tanto, el centro histórico de San Luis Potosí fue certificado ayer por ese organismo como patrimonio mundial, como parte del itinerario cultural del Camino Real de Tierra Adentro.

El titular del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Diego Prieto Hernández, hizo entrega de una copia facsimilar de la certificación al gobernador Juan Manuel Carreras López, en el que se reconoce al Camino Real de Tierra Adentro en general, y en particular a los monumentos que componen el centro histórico de San Luis Potosí.

El comité consultivo internacional del programa Memoria del Mundo de la Unesco recomendó en su reunión efectuada en París, del 24 al 27 del pasado octubre, 78 nuevas inscripciones.

Ese comité, presidido por Abdulla Alraisi, director general de los archivos nacionales de Emiratos Árabes Unidos, examinó y evaluó colecciones de patrimonio documental propuestas por varios países en el ciclo de candidaturas correspondientes al bienio 2016-2017.

También sugirió agregar elementos a tres acervos ya enlistados y recomendó la inscripción provisional de dos colecciones más hasta que se confirmen algunos detalles menores.

De la piedra al celuloide y del pergamino a la grabación sonora

El Registro Internacional Memoria del Mundo, cuya finalidad es la recomendación relativa a la preservación del patrimonio documental, incluido el de carácter digital, así como el acceso al mismo, cuenta con 427 documentos y colecciones de los cinco continentes, conservados en soportes que van de la piedra al celuloide y del pergamino a la grabación sonora.

La lista completa de nuevas inscripciones en ese registro se puede consultar en el sitio web: https://en.unesco.org/programme/mow /register-2016-2017.

El archivo de Álvarez Bravo, considerado el mayor representante de la fotografía latinoamericana del siglo XX, está a cargo de una asociación fundada en 2005, la cual lleva su nombre, ubicada en Espíritu Santo 76, barrio del Niño Jesús, en Coyoacán.

Entre las instancias que han colaborado en la catalogación, conservación de negativos y documentos del artista destacan Apoyo al Desarrollo de Archivos y Bibliotecas de México, Fundación Televisa, la Fototeca Nacional del INAH, el Instituto de Investigaciones Estéticas de la Universidad Nacional Autónoma de México y el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, así como la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados.

Para mayores detalles se puede consultar el sitio web de la Asociación Manuel Álvarez Bravo (https://www.manuelalvarezbravo.org/).

Vía La Jornada

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here