La ficción en situaciones de intensa interculturalidad es un recurso para pensar aquello que no entendemos en las ciencias sociales, y la poesía brinda una forma de acceso al conocimiento y de nombrar lo insondable, sostiene el intelectual Néstor García Canclini, a propósito de su primera novela, Pistas falsas: una ficción antropológica.

La imaginación aparece como lo que debemos usar para completar lo que observamos y para pensar nuestro lugar en ese espacio. Más aún cuando intentamos proyectar hacia el futuro, explica en entrevista con La Jornada el antropólogo e investigador nacido en 1939, en La Plata, Argentina.

Pistas falsas (editorial Sexto Piso) está ambientada en 2030 y narra un mundo donde las trasnacionales han tomado posesión de casi todos los bienes, incluido el patrimonio de los países, China es hegemónica y las guerras se desarrollan en el ciberespacio. El protagonista, un arqueólogo, elabora una investigación sobre los pobladores de América Latina a partir de sus archivos en vías de desaparición.

Forma de acceder al conocimiento

“Me importa mucho la poesía –prosigue García Canclini– como una forma de acceso al conocimiento, como modo de organizar la experiencia, nombrar lo insondable y asomarnos a aquello que nos deslumbra. De manera que apostar aquí por algo que es lo más plenamente ficción que pude, es trabajar con esa potencialidad expresiva de lo social.”

En esa narración quise jugar con que prevalecieran las metáforas y ver qué potencialidad expresiva, de nombrar aquello que no podemos decir con conceptos, de imaginar lo que avizoramos muy balbuceantemente, pueden darnos esos lenguajes de la ficción.

Como científico social, destaca, siempre ha tomado en serio las metáforas, pues las obras de ciencias sociales están llenas de aquéllas. “En un libro sobre arte contemporáneo que escribí hace ocho años, La sociedad sin relato: antropología y estética de la inminencia (Sexto Piso), trabajé conceptualmente el tema: cuál es la relación entre conceptos científicos y metáforas. Tanto en el arte, en la literatura, como en las ciencias sociales”.

El crítico cultural agrega que desde hace tiempo mantiene su interés en la ficción, pues su primer libro fue sobre el escritor argentino Julio Cortázar (Ixelles, Bélgica, 1914-París, 1984) y luego sobre otros narradores y poetas.

“Algunos de esos relatos los he recogido como testimonios de lo que estaba estudiando. Los antropólogos solemos trabajar con relatos. Escuchamos a los que queremos conocer. En mi caso, los migrantes en la frontera de Tijuana y San Diego, los artistas que trabajaron ahí o los artesanos purépechas de Michoacán que salían de sus pueblos a vender sus artesanías en centros urbanos lejanos. Todos tienen algo para contar.

FotoNéstor García Canclini (La Plata, 1939), ayer, en el Centro Cultural Elena Garro, en Coyoacán, durante la entrevista con La JornadaFoto Luis Humberto González

Son parte del material básico que necesitamos considerar si pensamos que no todo está dicho en las encuestas o en los registros cuantitativos de lo que sucede o no. Siempre traté de combinar ambas fuentes.

García Canclini, uno de los teóricos latinoamericanos de la cultura más relevantes, asevera que siempre ha escrito cuentos y poesía que se conservan inéditos. En este libro incluyó fragmentos de algunos de sus poemas.

Su exploración de la narrativa, añade, es una migración más de las muchas que tengo en mi biografía. Me he mudado de país, de Argentina a México, y he emigrado de la filosofía a la antropología, sin dejar nunca la filosofía ni abandonar del todo a Argentina; voy todos los años, pero ahora quise trasladarme al futuro, 2030.

Uno de los motivos para escribir este texto, añade, fue el deslumbramiento que le causó China; cuando viajé en 2009, y la dificultad de entender esa enorme, compleja, diversa, expansiva sociedad, que nos está envolviendo en muchas zonas de la economía, de la cultura actualmente.

Para ello ha visto cine chino, leyó libros de historia y narrativa de ese país y ha revisado a especialistas como el francés François Jullien, el principal sinólogo, que han tratado de explicar en algunas conferencias a empresarios franceses que viajan a comerciar a China cuáles son las reglas para tratar con los chinos. Ese tipo de ejercicio es lo que me entusiasma. Hay otros que no cito porque no se trataba de hacer una ficción erudita, sino un relato que fluyera lo más posible.

Predilección por Borges

La novela de García Canclini se inicia con la metáfora Goya vio a Hitler antes de que Hitler viera a Goya. El autor explica su decisión de que el pintor fuera una figura tan crucial, pues él percibió, en el principio del periodo posrevolucionario francés y de las contradicciones de la sociedad española, algunos puntos claves de los desencuentros de la modernidad, de la dificultad para resolver sus tensiones.

Reconoce como uno de sus autores predilectos a Jorge Luis Borges. Otro es Ítalo Calvino, quien también ha trabajado con estos mundos imaginados a partir del saber científico y tradiciones literarias muy diversas, no sólo italianas. J.G. Ballard y esa línea de la literatura de anticipación o de ficción especulativa, como algunos la llaman, han sido influencias muy fuertes. También quise construir un proyecto distinto de cualquiera de estos nombres.

La novela Pistas falsas: una ficción antropológica será presentada el 12 de abril a las 19:30 horas en en la librería Gandhi Mauricio Achar (avenida Miguel Ángel de Quevedo 121, colonia Romero de Terreros), con los comentarios del autor, Verónica Gerber y Ricardo Raphael.

Vía La Jornada

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