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orlistat to buy Palabras, videos, música de Mozart y recuerdos familiares hablaron de uno de los grandes viajeros que ha tenido México, quien con el paso de los años se convirtió en premio Cervantes e hizo de la memoria uno de los temas centrales de su obra literaria: Sergio Pitol, fallecido el pasado 12 de abril. Tenía 85 años.

http://cheeseandwinecafe.com/wp-json/oembed/1.0/embed?url=http://cheeseandwinecafe.com/ La noche del martes se efectuó un acto in memoriam como parte del homenaje nacional que se rinde al traductor, diplomático y escritor para recordar su legado.

En la sala Manuel M. Ponce se reunieron familiares, amigos, funcionarios y colegas en un homenaje coordinado por el Instituto Nacional de Bellas Artes, la Universidad Nacional Autónoma de México y Canal Once.

Engendrar nuevos lectores

Primero un video sobre su vida, su niñez en Veracruz, el inicio de su pasión lectora. Se escuchó la voz fuerte y clara de Pitol: ‘‘Entonces los libros eran mi mundo, mi verdadero mundo, sin ellos hubiera muerto”. Su llegada a México, su amistad con autores como Carlos Monsiváis, Margo Glantz, Carlos Fuentes, José Emilio Pacheco, su viaje a Europa que fue el primero de muchos, ya como agregado cultural, embajador, escritor, su descubrimiento de autores a los que después tradujo.

Lidia Camacho, titular del INBA, dijo que este homenaje no es sólo para recordar a Pitol, ‘‘sino para celebrar su talento, su bonhomía su inmensa calidad humana (…) Este rescate de tantas vivencias legaron obras que habrán de perdurar y engendrar nuevos lectores” con una narrativa ‘‘que ha perdurado y perdurará para regocijo de nuevos lectores en la geografía de la lengua española y de las demás lenguas”.

Prodigar sabiduría

Laura Demeneghi, sobrina de Pitol, leyó la carta que su padre, Luis Demeneghi, primo del homenajeado, escribió ex profeso. Comienza así: ‘‘Querido primo, los primeros recuerdos que tengo contigo vienen de Córdoba (Veracruz) en los años 50…” Abrían juntos los regalos de Reyes Magos, después Sergio Pitol partió a México, ‘‘siempre estábamos ansiosos de que llegaras de vacaciones”, y aquel viaje que Sergio y Luis compartieron a Nueva York, y la primera vez que el escritor se embarcó a Europa en un barco en el puerto de Veracruz, hasta su regreso al país, con su perro Sacho.

‘‘Querido primo tu obra y talento están entrelazados con tu historia familiar. Siempre estuviste ahí presente, en los bautizos de los niños, en sus piñatas, en cumpleaños, comidas, navidades y reuniones familiares, también en los momentos más difíciles. Siempre fuiste un soporte que nos llenó de amor y sabiduría. (…) Te quisimos muchísimo Sergio. Descansa en paz.’’

A esas palabras siguió el recuerdo que Laura Demeneghi documentó en un video.

Vía La Jornada

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