Los lienzos del artista neoyorkino Markus Linnenbrink gotean pintura de colores, sin duda un espectáculo visual que no puedes perderte. Sin embargo, el creativo lleva la experiencia a un nuevo nivel con esta instalación en el museo Kunsthalle Nürnberg de Alemania. Al entrar en la habitación intervenida desde el techo hasta el suelo, es como si los espectadores se sumergieran en un cuadro psicodélico.

Se trata de Wasserscheide (desireallputtogether), en cuyo diseño se van reduciendo gradualmente el ancho de las rayas que la constituyen. Las capas cristalizadas brillan entre sí, poniendo el espacio en movimiento, además la coloración de las paredes tiene una calidad traslúcida que recuerda a las obras de acuarela.

Pero, el verdadero reto no es entrar en la instalación, si no caminar a través de ella. Dependiendo de la agilidad y el tamaño del espectador, toman forma diversos impactos estéticos, emocionales y psicológicos.

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