La obra más reciente de Jorge Volpi (Ciudad de México, 1968), Una novela criminal, resultó de una investigación de tres años; desmenuza la historia sobre la detención de la francesa Florence Cassez, acusada de secuestro en 2005.

El autor, que la define como novela documental o novela sin ficción, recorre los laberintos de un sistema de justicia que en México está mal diseñado, mal implementado, donde la corrupción alcanza todos los niveles y la tortura es una práctica habitual. Esos cuatro elementos, sumados, nos dejan en una desprotección absoluta a los ciudadanos, explica en entrevista con La Jornada.

Por esa obra, de 500 páginas, el autor recibió el Premio Alfaguara de Novela 2018, cuyo jurado destacó que rompe las convenciones del género novelístico para colocar al lector y a la realidad frente a frente, sin intermediarios.

Es una historia, sustentaron, en la que el narrador es tan sólo el ojo que se pasea sobre los hechos y los ordena. Su mirada es la pregunta; aquí no hay respuestas, sólo la perplejidad de lo real.

Inermes ante el poder

Una novela criminal pareciera que es una ficción, pero no. Esa es la paradoja, prosigue Volpi. “La ficción inicial es la que inventó la policía, ese montaje que durante dos horas y media se vio en televisión y que fue falso.

“La novela sin ficción es un género peculiar, hay quienes dicen que no existe porque se trata de un híbrido entre periodismo y literatura. El origen del género, sin embargo, lo podemos fijar en Operación Masacre, de Rodolfo Walsh, escritor argentino que luego desapareció la dictadura, y en A sangre fría, de Truman Capote.

A partir de ahí comienza esta andadura que está siempre en los límites del periodismo narrativo, pero la construcción del texto a partir de una investigación periodística es literaria.

El autor reitera que habrá quien diga que Una novela criminal es un reportaje largo, “pero no lo veo así, sobre todo porque no tengo una formación de periodista; vengo desde la literatura.

FotoJorge Volpi en la entrevista con La JornadaFoto Luis Humberto González

Hice una investigación que se parece a la de un reportaje, pero la manera de estructurar, de elegir los materiales y de utilizar los recursos literarios proviene de la literatura.

Durante la hechura de la novela, Volpi dice que fue comprobando lo que realmente ocurrió y no lo que se imaginaba, lo cual “muchas veces era peor de lo que esperaba, pues ya imaginaba la disfuncionalidad y corrupción del sistema de justicia, pero al constatarlo en un caso como éste se vuelve mucho más descorazonador.

“Cuando inició el asunto Cassez, yo no estaba en México, no vi el montaje en vivo y en directo como muchos. Pero después lo fui siguiendo y me pareció muy escandaloso cuando se reveló que fue un montaje. Ya en México viví el enfrentamiento entre Felipe Calderón y Nicolas Sarkozy.

“Fue la lectura del libro El teatro del engaño, de Emmanuelle Steels, el que hizo darme cuenta de que ahí había una historia que podía contarse de otra forma y completa para tratar de entender mejor cómo fue.

“El reto fue darle un orden más o menos coherente a ese enorme caos, con tantas contradicciones. Es una historia que sucedió hace 12 años y pareciera que no hemos mejorado nada. Es terrible que tengamos un sistema de justicia que no funciona, nos convierte en ciudadanos totalmente desprotegidos frente al poder y a la autoridad.

La reforma para tener un auténtico sistema de justicia confiable, no corrupto, no con intromisiones políticas, no con tortura, debería de ser una de las prioridades de todos los candidatos a la Presidencia. Esperemos que no estemos en un camino sin retorno, confiemos en que sí puedan cambiarse las cosas, concluye.

Una novela criminal será presentada el martes 17 de abril a las 18:30 horas en la Biblioteca de México (Plaza de la Ciudadela, Tolsá 4, Centro). Participarán Carmen Boullosa, Agustín Acosta, Jorge Zepeda y el autor.

Vía La Jornada